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lunes, 13 de agosto de 2012

Top 10 rincones de Buenos Aires

Una ciudad donde se da la mayor concentración de teatros del mundo no es posible dibujarla en diez trazos. Por ello, es necesario advertir que de las múltiples pinceladas que pueblan el cuadro de Buenos Aires, las diez siguientes son las más coloristas desde el punto de vista emocional del autor del pincel, pues considerando otros ángulos, las pinceladas se multiplican hasta el infinito.


1.Plaza Dorrego (Barrio de San Telmo)
Los adoquines de esta plaza, la más antigua de Buenos Aires después de la plaza de Mayo, son testigos privilegiados de la feria de San Pedro Telmo los fines de semana. Las antigüedades que se exhiben en este típico mercado bonaerense tiñen de curiosidad a los cientos de turistas que se acercan a sus puestos al ritmo de, como dijera el poeta, “un pensamiento triste que se baila”, llamado tango. Mientras los bailarines entrelazan sus cuerpos, el eterno Carlos Gardel regala su eterna voz a los visitantes. Al hablar de San Telmo, me vienen a la memoria estos versos de Joaquín Sabina, pertenecientes a su canción “Con la frente marchita”:

No hay nostalgia peor
que añorar lo que nunca jamás sucedió;
“mándame una postal de San Telmo, adiós, cuídate”
y sonó, entre tú y yo, el silbato del tren.

Plaza Dorrego (Barrio de San Telmo)


2.Café Tortoni (Avenida de Mayo, 829)
La voz de Gardel también llegó en su momento a este legendario café ubicado en la Avenida de Mayo y que muy pronto se convirtió en punto de encuentro de escritores y artistas locales. Con más de siglo y medio a sus espaldas y escoltado por el Museo Mundial del Tango, ha visto pasar por sus mesas a intelectuales argentinos como Jorge Luis Borges o, foráneos, como nuestro Federico García Lorca. Su sabor centenario y el saber que desprenden sus paredes lo han convertido en un lugar de referencia, a cuya cita acuden diariamente varias decenas de personas.

Café Tortoni (Avenida de Mayo, 829)


3.Teatro Colón (Calle Cerrito, 628)
En pleno centro de la ciudad se alza, según los expertos, uno de los mejores teatros del mundo, cuya excepcional acústica es famosa en todos los rincones teatrales del universo. Aída, de Giuseppe Verdi, fue la representación con la que este templo de la música inició su andadura, allá por el año 1908. La producción de sus espectáculos se lleva a cabo en los propios bajos del teatro. En la memoria de su escenario aún resuenan las voces de Enrico Caruso, Luciano Pavarotti, María Callas o Alfredo Kraus, y el eco de los pasos de Alicia Alonso, Rudolf Nureyev o Antonio Gades.

Teatro Colón (Calle Cerrito, 628)


4.El caminito (Barrio de La Boca)
Esta calle museo, emplazada en el barrio de La Boca, está alfombrada de obras de arte y distintas artesanías, si bien su fama se debe al colorido de las fachadas y tejados de sus casas. A escaso medio kilómetro de este museo al aire libre, y por tanto dentro del mismo barrio, se encuentra otro de los referentes de la ciudad, el estadio de fútbol de “La Bombonera”, santuario del equipo “Boca Juniors” y donde los goles saben a dulce de chocolate. Este pintoresco entorno inspiró la música del conocido tango homónimo:

Desde que se fue
triste vivo yo,
caminito amigo,
yo también me voy.
Desde que se fue
nunca más volvió,
seguiré sus pasos,
caminito, adiós.

El caminito (Barrio de La Boca)


5.Cementerio de la Recoleta (Barrio de la Recoleta)
Esta necrópolis, enclavada en el barrio del mismo nombre, es una de las mayores del mundo. Allí, el silencio que inunda los nichos tiene el aliento de mármol y la paz mortuoria la mirada de una obra de arte. Prueba de ello es que algunos de sus mausoleos han sido declarados monumento histórico nacional. De todos ellos, destaca la tumba de María Eva Duarte de Perón, más conocida como Evita, que es la más visitada por sus admiradores y curiosos en general. En una de las placas figura la frase “volveré y seré millones”, a pesar de que no hay ninguna certeza que fuera pronunciada por ella.

Cementerio de la Recoleta (Barrio de la Recoleta)


6.El Ateneo “Grand Splendid” (Avenida Santa Fe, 1860)
Los amantes de los libros no pueden abandonar la ciudad de Buenos Aires sin hojear este teatro convertido en librería y que ha sido elegida por el periódico The Guardian como la segunda más linda del mundo. Al conservar la estructura del teatro “Grand Splendid”, se puede disfrutar en sus palcos de unos minutos de lectura inolvidables, contemplando entre párrafo y párrafo su ornamental cúpula que contiene una hermosa alegoría de la paz. En el descanso, se puede acceder al escenario para saborear un delicioso café. Antes de bajar el telón y por lo dicho, la visita a este oasis cultural es obligada para cualquier persona de buen gusto.

El Ateneo Grand Splendid (Avenida Santa Fe, 1860)


7.Avenida Corrientes
Es la esencia de la vida noctámbula y bohemia de la ciudad. Con el Obelisco de faro en la Avenida 9 de Julio, atraviesa tantos barrios y corta tantas calles, que lo mejor en este caso es aludir a ella a través de las letras de los tangos que la han inmortalizado:

Mi linda calle Corrientes!
sos de todos y de nadie,
vas cruzando Buenos Aires,
con tu ritmo diferente,
segura, tranquilamente,
coqueta, vivaz, risueña,
como una piba porteña,
que no ha cumplido los veinte!

O estos otros:

La recta donde es linda la vagancia
y donde hasta el más inofensivo infeliz
se da aires de perdonavidas y de
calavera jubilado.

Avenida Corrientes


8.Plaza de Mayo
Presidida por la Pirámide de Mayo, desde la cual se pueden contemplar, con solo girarse sobre uno mismo en el sentido contrario a las agujas del reloj, los siguientes edificios: la Casa Rosada –Palacio Presidencial–, el Banco de la Nación, la Catedral Metropolitana, el Palacio de Gobierno –Sede del Ayuntamiento–, el Cabildo de Buenos Aires y el Ministerio de Economía. Como se puede comprobar, la Plaza de Mayo es el centro administrativo y comercial de la ciudad, además de dar nombre a las Madres que todos los jueves, con su pañuelo blanco a la cabeza, caminan alrededor de la Pirámide central de la plaza para exteriorizar el drama de la desaparición de sus hijos durante la dictadura militar.

Plaza de Mayo


9.Feria de Mataderos
La artesanía de las provincias interiores del país se da cita en este barrio retirado de Buenos Aires, donde cada fin de semana se celebra una feria en la que, además de la artesanía, abunda la música popular, los platos regionales y las demostraciones gauchescas, haciendo del día del mercado una auténtica fiesta. Mientras se presencia el folklore del lugar se puede degustar una nutritiva empanada de la tierra.

Tanto en los distintos puestos del mercadillo, como en los alrededores del mismo, se puede apreciar lo que se conoce como el “fileteado” que es un estilo de pintura de por allá, caracterizado por una plétora de arabescos, bucles y guirnaldas de flores de colores muy vivos. La pintura junto con las frases ingeniosas que la acompañan forman un conjunto muy agradable para la vista.

Feria de Mataderos


10.Tigre (Delta del Paraná)
El principal encanto de esta localidad fluvial en las afueras de Buenos Aires es constituir el punto de partida para recorrer el Delta del Paraná, un dédalo de agua, aves y vegetación que atrae no solo a los porteños sino también a los forasteros. Desde esta población parten los transbordadores que conducen a las numerosas islas que conforman el Delta y que están habitadas por lugareños, en unos casos y, en otros, por residentes de fin de semana. En cualquier caso, dar una vuelta por esos parajes tan silenciosos y tan arbolados es un placer del que no debe uno privarse.

Tigre (Delta del Paraná)


FIN

Juan Jo

4 comentarios :

EDU dijo...

Impresionante Juan Jo, te has salido con el artículo!!!

Hugo dijo...

Menudo fichaje. Espectacular!!!

Eloy Sagüillo Rodríguez dijo...

Me ha impresionado las fotografías y los textos. Bueno Aires veo que tiene lugares verdaderamente maravillosos; ya me gustaría poder recorrerlos personalmente. Gracias y un fuerte abrazo desde España.

María dijo...

Buenos Aires.. INCONMENSURABLE... Que recuerdos...
Y el artículo... lo siguiente a inconmensurable, sí es que existe la palabra... Juan Jo, te saliste!