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sábado, 13 de octubre de 2012

Top 10 Escalas en un crucero por San Petersburgo

Comenzó llamándose San Petersburgo, luego se transformó en Petrogrado, más tarde fue bautizada como Leningrado y, finalmente, retornó a sus orígenes, volviendo la cabeza cuando una voz dice “San Petersburgo”. A pesar de estos vaivenes nominales, es una ciudad a la medida del apodo de su fundador, el zar Pedro I el Grande. No en vano fue la capital del imperio ruso durante más de dos siglos y, además, su nombre significa “Ciudad de San Pedro”, aunque en el ámbito doméstico, es decir, entre los suyos, también atiende al nombre de Píter. En un crucero por sus húmedas calles son obligadas las siguientes escalas:


1.El Ermitage
El talento artístico reunido en los distintos edificios que conforman su fisonomía hace de él uno de los museos más importantes del mundo. Digamos que es un auténtico florilegio del arte, pues sus paredes tienen a gala albergar una selección de cuadros de la más variada procedencia. Desde la antigüedad hasta nuestros días y desde Oriente hasta Occidente tienen un hueco bajo los tejados de este inmenso conjunto arquitectónico. Al Ermitage le sucede lo que al París de Vila-Matas, que nunca se acaba. Por si ello fuera poco, los espíritus de Leonardo da Vinci, Rembrandt, Miguel Ángel y Picasso, entre otros, pueden bañarse a diario en las aguas del Neva, río donde la pinacoteca refresca la memoria de su leyenda para contársela a los millones de turistas que anualmente la visitan.

El Ermitage
El Ermitage


2.Iglesia de la Sangre Derramada
O Iglesia de la Resurrección de Nuestro Salvador. Todo un tsunami de color construido avanzado el siglo XIX en el lugar donde el zar Alejandro II fue asesinado. Los mosaicos de la fachada forman un arcos iris de estilo ruso y su vistosidad se acrecienta al verse reflejados en las aguas del canal Griboedova. No menos multicolor es su interior, cuyos muros y techos están forrados de iconos antiguos en los que se retratan diversas imágenes y escenas bíblicas. La majestuosidad del templo puede apreciarse en todo su esplendor desde la avenida principal de San Petersburgo, Nevski Prospekt, de la que luego hablaremos. Las piedras preciosas que revisten la Iglesia por los cuatro costados constituyen una verdadera fiesta para la vista de quienes la contemplan.

Iglesia de la Sangre Derramada
Iglesia de la Sangre Derramada


3.Teatro Mariinski
Este teatro, centro de la vida cultural de la ciudad, debe su nombre a la emperatriz María Fedorovna, esposa del emperador Alejandro II, siendo uno de los más antiguos e importantes de Rusia. Allí se aplaudió por vez primera el Lago de los Cisnes y el Cascanueces de Chaikovski. Y en el último tercio del siglo XIX estrenó Verdi La forza del destino. También Wagner pasó por tan insigne escenario en el que con cierta frecuencia se interpretaban sus óperas. Su famoso telón ha hecho la reverencia a los más destacados artistas de la ópera y del ballet. De la escuela de danza del teatro salió el más tarde renombrado Rudolf Nureyev, que con el tiempo se vio obligado a desertar, aprovechando una gira por tierras francesas. En el año 2009 se inauguró el Mariinski II, unido al primitivo a través de un puente sobre el canal Kriukov.

Teatro Mariinski
Teatro Mariinski


4.Fortaleza de Pedro y Pablo
Ciudadela de Pedro y Pablo y ciudad de San Petersburgo comparten año de fundación recién estrenado el siglo XVIII. Fue en 1703 cuando Pedro I el Grande mandó construir la fortaleza en la desembocadura del río Neva para defenderse del rival sueco en la Gran Guerra del Norte. Mas como el bastión no entró en batalla, al perder su carácter militar se destinó a prisión para disidentes políticos, convirtiéndose a partir de 1924 en museo. La Fortaleza toma el nombre de la Catedral de San Pedro y San Pablo levantada en el interior del recinto fortificado y donde, durante dos siglos, fueron enterrados todos los zares de Rusia.

Fortaleza de Pedro y Pablo
Fortaleza de Pedro y Pablo


5.Café el Perro Vagabundo (ul. Italiano, 4)
El café Gijón de San Petersburgo abrió sus puertas a las musas del lugar el año 1911 y cuatro años más tarde, en plena Primera Guerra Mundial, fue clausurado “con el insulso pretexto de que en el lugar se realizaba un comercio ilegal de bebidas alcohólicas…”. Calificado como “sótano legendario”, por su ubicación en los bajos de una vieja casa, fue lugar de reunión de poetas y artistas en general, destacando por merecimientos propios Anna Ajmátova, que le dedicó a esa cueva de la bohemia petersburguesa dos poemas: “Todos aquí estamos ebrios, perdidos” y “Sí, yo amaba aquellos encuentros nocturnos”. Una vez cerrados los teatros comenzaban las veladas literarias que se prolongaban hasta el amanecer. Gracias a su reapertura en el año 2001, se puede seguir el rastro dejado por quienes a principios del siglo pasado tenían al Perro Vagabundo como segunda residencia, en la que la vena creativa andaba como perro por su casa.

Café el Perro Vagabundo
Café el Perro Vagabundo


6.Catedral de San Isaac
Pasa por ser la cuarta catedral más grande del mundo y a su grandeza contribuye el mármol, oro, bronce y obras de arte que decoran su interior. Espectaculares son sus más de cien columnas de granito y su cúpula dorada, cuyo brillo la hace visible desde muchos puntos de la ciudad. Además de todo el lujo que encierran sus muros, desde lo alto de su inmensidad se puede disfrutar de una magnífica panorámica de San Petersburgo. Salvo en fechas señaladas no está dedicada al culto, funcionando como museo. Como apéndice patriótico añadiremos que los andamiajes de la catedral fueron obra del ingeniero español, Agustín de Betancourt.

Catedral de San Isaac
Catedral de San Isaac


7.Puentes y Canales
San Petersburgo es el escaparate en el que se exhibe la colección de puentes y canales de la Venecia del Norte, título con el que se conoce a esa bella ciudad. Hay puentes de todos los colores y tamaños y los que cruzan el río Neva son levadizos para permitir en el verano el paso nocturno de las embarcaciones, no así en el invierno en que no hay navegación debido a que los ríos y canales están congelados. Los puentes levantados es una verdadera atracción que congrega a miles de personas durante el período de las míticas “noches blancas” en las que la claridad se prolonga indefinidamente. Este milagro inspiró la novela del mismo nombre del escritor ruso Fiódor Dostoyevski. Podemos destacar la belleza del puente de la Trinidad, el enamoradizo puente de los Besos, la fiereza del puente de los Leones, la estrechez del puente del Banco, el romanticismo del Puente Pikalov, el colorido de los Puentes azul, rojo, verde y amarillo, y así hasta más de 300 puentes con su correspondiente biografía.

Puentes y Canales
Puentes y Canales


8.El metro
El metro de San Petersburgo posee el récord de tener las escaleras mecánicas más largas del mundo, lo que conlleva que también sea el más profundo. Sus cuatro líneas transitan por debajo del río Neva. Las estaciones antiguas son las más llamativas para el turista debido a su exuberante decoración. Algunas de ellas tienen una singularidad y es que el andén está separado de las vías por una pared provista de puertas metálicas que a la llegada del tren se abren simultáneamente con las de los vagones. Otra particularidad viene dada por el acceso a las estaciones que suele estar camuflado en las fachadas de los edificios, lo que requiere fijarse un poco para no pasar de largo. Como muestra aludiremos al botón de la estación de Pushkinskaya, así llamada en homenaje al poeta Alexander Pushkin. Una estatua del escritor ruso preside la avenida principal de la estación.

El metro
El metro


9.Palacio Yusupov
Aunque clásico por fuera, en su interior muestra la ostentación y el refinamiento propio de la nobleza rusa, a la que pertenecían los Yusupov. En este caso la cara no es el espejo del alma, pues la sobriedad de puertas para afuera contrasta con la exuberancia que destila la Rusia imperial que brilla intramuros. En el siglo XIX fue calificado como uno de los más elegantes de Europa. No obstante, hay otros dos aspectos del palacio que lo hacen digno de ser visitado. Por un lado, su teatro privado que recuerda al Mariinski pero en pequeño y, por otro, haber sido escenario del asesinato de Rasputín, conocido como el “Monje Loco”. Un visionario que, gracias a sus supuestas dotes curativas y su fama de sanador, se ganó la confianza del zar, gozando desde entonces de una gran influencia en la corte.

Palacio Yusupov
Palacio Yusupov


10.Nevski Prospekt
Se puede afirmar que todas las calles de San Petersburgo confluyen en Nevski Prospekt y también que esta avenida principal, con más de cuatro kilómetros de larga, es el punto de referencia para adentrarse en las múltiples sorpresas que esta urbe fluvial esconde a lo largo de su recorrido. Al margen de su condición de cruce de caminos, pasear por Nevski es pasear por la historia a la vez que se toma el pulso a la vida social de la ciudad. Entre otras visitas de interés, en su trayecto encontramos diversos palacios, la catedral de Nuestra Señora de Kazán, una iglesia armenia conocida como la Perla Azul de Nevski, La Casa del Libro (en la foto), la Biblioteca Nacional, el centro comercial por excelencia Gostini Dvor y, en su extremo sur, el monasterio de Alexander Nevski, dentro de cuyo perímetro hay dos cementerios donde reposan ilustres personajes y escritores rusos, algunos de los cuales han inmortalizado esta calle mayor.

Nevski Prospekt
Nevski Prospekt


Septiembre de 2012

Juan Jo